La pandemia fue un impulso para que varias personas generaran ingresos a través de Internet. Se ofrece desde arte digital hasta accesorios de moda. 

Instagram y Facebook han sido testigos del surgimiento de varios emprendimientos juveniles durante este año. Los jóvenes han aprovechado su conocimiento en redes sociales y las herramientas de estas para lanzar sus negocios y expandirse por diferentes provincias del país o hasta internacionalmente.

“Cada vez hay menos opciones de empleo formal”, señala Patricio Alarcón, presidente de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ), quien dice que “las redes han generado nuevas alternativas y emprendimientos y esto seguirá pasando, el mundo está cambiando”.

Durante los meses de confinamiento, algunos emprendieron por necesidad o porque han “identificado la libertad con tener su negocio”, como menciona Alarcón. “Estos ‘start-ups’ tienen sus nichos porque solucionan problemas del día a día. (…) Si estamos pasando por una pandemia, la gente tiene tiempo, necesita ingresos y las personas piden que les dejen las cosas en casa. Entonces, obviamente los emprendimientos en redes van a crecer. Cuando hay una necesidad, existen nuevas oportunidades”, agrega.

El comercio digital también ha tomado fuerza por el temor de las personas de salir, o por comodidad. Además, “si utilizamos más la tecnología, y vemos más a una pantalla, eventualmente, algo nos va a llamar la atención”, explica Alarcón.

La aplicación favorita de los jóvenes emprendedores es Instagram, que tiene una cuenta para negocios, ayudando a conocer el segmento y la aceptación de los productos con estadísticas. Además, por medio de sorteos o publicaciones, ayuda a crear vínculos entre el negocio y los clientes.

Los emprendedores miran hacia adelante con sus negocios para expandirse o tener un local físico; sin embargo, no planean dejar las ventas en redes sociales, pues, entre ellos coinciden que este es el futuro del comercio por su rentabilidad y flexibilidad. Aquí algunos ejemplos:

Galletas listas en un abrir y cerrar de ojos

Carolina Durán (24 años) y Ricardo Gavilanes (28 años) -los dos chefs- fundaron en mayo DOU (dou_ecuador), un emprendimiento quiteño que elabora masa de galleta comestible y que se maneja por Instagram.

Durán comenta que sin la pandemia no habrían empezado su negocio, pues el tiempo libre y la necesidad los alentó. Según Gavilanes, la gente pasa mucho tiempo en redes y por eso el 90% de sus ventas se hacen por ese medio, comenta el chef. En los últimos meses, DOU ha tenido un gran crecimiento, ya está en Cuenca y Ambato.

La pareja explica que “el éxito está en conocer las herramientas que las aplicaciones ofrecen y en aumentar los seguidores de manera orgánica”. Los chefs esperan próximamente distribuir su producto a tiendas de delicatesen y a supermercados del país.

Arte Digital

Otra joven emprendedora es Verónica Navas (21 años), quien en mayo empezó con MVNF.ART (mvnf.art), un emprendimiento en Instagram dedicado a la creación de arte digital. Cuenta con cerca de 1.000 seguidores y más de 200 entregas de digital art. “El éxito en las redes sociales es innovar”, afirma Navas, y agrega que emprender por este canal es rentable por ser una plataforma que muchos jóvenes usan y, que además, logra conectarla con los clientes en un segundo.

Cuidado Corporal

DYNE (bydyne_ec) es otro negocio juvenil con gran crecimiento en Instagram y Facebook Market. Se enfoca en la elaboración de accesorios para el cuidado del cabello y la piel, como scrunchies de satén. Dayana Mármol (23 años), fundadora de la marca, explica que “es difícil poner un negocio físico porque requiere de una inversión más grande que trabajar desde una plataforma digital gratis…Esta es una buena manera de empezar cualquier emprendimiento”.

También comenta que una de las ventajas de las ventas en social networks es que se puede trabajar con influenciadores, quienes ayudan a dar a conocer la marca y generar ventas.

Moda que no incomoda

Daniela Beltrán (22 años) y Emilio Cevallos (22 años) son los dueños de Tie Dye Ando (tie.dye.ando), una marca también nacida en mayo que se dedica a la elaboración de kits para realizar ‘tie dye’ (teñido). El emprendimiento ya cuenta con oficina, pues “el stock ya no entraba en la casa”, comenta Beltrán.

Además, en pocos meses han alcanzado más de 9.000 seguidores en Instagram, hacen envíos a distintas provincias, distribuyen sus kits a tiendas locales, y hasta se han expandido hacia Colombia.

“Aprovechamos el momento en el que todo el mundo pasaba en redes sociales”, dice Cevallos acerca de cómo surgió Tie Dye Ando. La marca realiza ventas en dos plataformas, Facebook e Instagram.

×

Hola!

Haz click en el cuadro de abajo y estaremos contigo en un instante o envíanos un correo a info@oyarcecapital.com

×